Maratoneando

La experiencias de Albertín, Carlos Javier y Juan Carlos, en su pasión por correr. Entrenamientos, competiciones, sensaciones.

jueves, 23 de agosto de 2007

El instante de la carrera

Me pregunto por qué nunca nos preguntamos por lo que nos ocurre en relación al resto de la gente mientras estamos corriendo, (el "nos" que cada cual lo ponga si se le antoja). A simple vista lo que hace uno es disponerse a correr sin más propósito que el de hacer deporte para buscar la mejor forma, pero lo que me llama la atención es ese tiempo, el de la carrera, en el cual dejamos de desempeñar un rol para adquirir otro temporal (como todos) y definirnos involuntariamente hacia los demás pues no estamos inter-actuando. Qué pensáis de ello???

Reconozco que es una pregunta muy difusa, pero no se me ocurre ahora otro modo de formularla.

4 comentarios:

  • A las 25 de agosto de 2007 a las 7:27 , Blogger ALBERTIN ha dicho...

    creo que interactuamos de diferente forma. Por ejemplo, en la vida normal, la mayoría de la gente concede más respeto a otra persona en función de su puesto de trabajo o condición social; es decir, a un abogado, los vecinos le saludan amablemente, aunque sea un pringao al que le ha pagado la pobre carrera su papá, y ahora no sepa ni poner la plancha. Cuidado, es un ejemplo, y no tengo nada en contra de los abogados. Lo mismo diría de un pringado de funcionario al que le han regalado el puesto por ser familia del alcalde.
    En cambio cuando estamos corriendo, se respeta la presencia de la marca conseguida, que corre de boca en boca, y ya no interesa la condición social o categoría profesional.
    PD. Es decir, somos todos unos pringaos, yo el primero, ya que las dos formas de interactuar son negativas para la supervivencia de la especie

     
  • A las 26 de agosto de 2007 a las 9:15 , Blogger Carlos Javier ha dicho...

    Muy interesante Alberto tu apreciación, desde luego que el hecho de correr nos iguala a todos pues las diferencias de status desaparecen, hacemos lo mismo en el mismo espacio. El sentido que yo quería darle a la pregunta tenía que ver más con la busqueda de una respuesta al hecho de ser, nosotros corredores, personas practicamente sin identidad por un momento dado, incapaces de mostrarnos salvo como gente que corre, que, mutatis mutandis,no deja de ser en efecto una identidad pero que no lleva implícita ningún proyecto para con los demás.

     
  • A las 29 de agosto de 2007 a las 0:13 , Blogger JuanCarlos ha dicho...

    Una cosa que me gusta de las carreras es cuando a partir de la mitad de la misma te quedas con tus iguales. Detrás se han quedado los que son más debiles. Delante van los que son más fuertes. Pero a tu alrededor se quedan aquellos que son como tú. Y ahí, en medio del esfuerzo, se crea una interesante relación sin palabras...

     
  • A las 7 de septiembre de 2007 a las 14:14 , Blogger Carlos Javier ha dicho...

    qué cierto es J.Carlos lo que dices, esos atletas que van contigo y que te acompañan hasta el final son algo parecido a los compañeros de viaje que una vez transcurrido el trayecto se separan sin saber si volverán a coincidir otra vez contigo.

     

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